El yield en apuestas deportivas
Si llevas un tiempo apostando, seguro que has oído hablar más de una vez del yield. Pero ¿sabrías definirlo con precisión, calcularlo y decir para qué sirve?
El yield es el rendimiento de tus apuestas: mide, en porcentaje, cuánto has obtenido (o perdido) en relación con el dinero que has apostado. Es uno de los indicadores más usados para valorar un método de apuestas, porque pone en el mismo plano apuestas de importes distintos.
Apostar a una cuota es sencillo. Saber exactamente qué rendimiento tuvo tu última apuesta (o las últimas cien) ya no tanto. Vamos a ver qué significa el yield en las apuestas deportivas y cómo se calcula.
¿Qué es el Yield en una apuesta?
Empecemos por lo que no es: mucha gente confunde el yield con el beneficio neto, es decir, con lo que has cobrado de más respecto a lo apostado. El beneficio neto es una cifra en euros; el yield es la relación entre ese beneficio y el importe apostado, expresada en porcentaje.
Para calcular el yield de una apuesta, veamos un ejemplo hipotético (solo para enseñar el cálculo): apuestas 20 € a una cuota de 1,20 y aciertas. Cobras 24 €, así que el beneficio neto es de 4 €. Divides 4 entre los 20 € apostados y multiplicas por 100.
Es una fórmula muy sencilla, que da un resultado en porcentaje: ese número es el yield, es decir, el beneficio (o la pérdida) en relación con el dinero apostado.
En el ejemplo: 4 ÷ 20 × 100 = 20 %. Si esa misma apuesta hubiera fallado, el beneficio neto habría sido de −20 € y el yield, del −100 %.
Por eso el yield de una sola apuesta dice poco. Se vuelve útil cuando lo calculas sobre muchas apuestas a la vez: sumas el beneficio neto de todas, las acertadas y las falladas, y lo divides entre el total apostado. Por ejemplo, 50 apuestas de 20 € suman 1.000 € apostados: con un saldo final de +30 €, el yield del periodo es del 3 %; con un saldo de −45 €, del −4,5 %.
Para eso sirve conocer el yield de tus apuestas: para saber si un método funciona más allá de los resultados sueltos y detectar a tiempo los fallos de estrategia, antes de que las pérdidas se acumulen.
Como has visto, el yield también puede ser negativo. Si se mantiene así en el tiempo, es señal de que la estrategia no está funcionando como debería, a menudo porque se apuesta por sensaciones en lugar de por números. Por eso conviene elegir las apuestas con un criterio matemático, como en las surebets (se cubren todos los resultados de un evento en casas distintas) y en las valuebets (solo se apuesta cuando la cuota es más alta de lo que justifica la probabilidad real).
En el siguiente vídeo ves cómo funciona BetOven, el software que detecta surebets y valuebets y coloca las apuestas en las cuentas que conectas tú, según las reglas que configuras:
BetOven es un software de apuestas automáticas con IA para Windows: compara las cuotas en directo de varias casas, detecta las diferencias que dan lugar a surebets y valuebets y coloca las apuestas de forma 100 % automática en tus cuentas, con los filtros que eliges tú.
No trabaja con pronósticos ni con suerte, sino con un cálculo: solo apuesta cuando las cuotas cumplen las condiciones que has configurado. En el panel web tienes el historial, los saldos y las estadísticas por casa, yield incluido.
¿Qué se considera un buen Yield?
Un yield negativo mantenido en el tiempo significa que el método está perdiendo dinero: a medio plazo, solo se puede seguir aportando fondos nuevos.
Cualquier yield por encima de cero de forma estable es buena señal, porque indica que, de media, las cuotas que has jugado pagaban más de lo que valían los eventos. Pero no hay un umbral que valga para todos: un buen yield depende del tipo de apuesta.
- Surebets: el margen de cada operación se conoce antes de apostar y suele ser bajo. El yield que sale es contenido pero con poca varianza; lo reducen las cuotas que cambian entre una apuesta y otra, las apuestas anuladas y las reglas distintas entre casas.
- Valuebets: el margen es teórico y solo se ve a largo plazo. A corto plazo el yield puede oscilar mucho, incluso por debajo de cero, por pura varianza.
- Pronósticos y tipsters: aquí el margen no se puede medir antes de apostar. Un yield de dos cifras solo cuenta si está calculado sobre cientos de apuestas y con un historial verificable: con unas pocas decenas de apuestas puede ser cosa del azar.
Más que el número de un solo mes, importa que el yield se mantenga positivo durante cientos de apuestas, con importes coherentes entre sí.
¿Cómo aumentar el Yield de tus apuestas?
Como era de esperar, para aumentar el yield hay que aumentar el margen que obtienes en tus apuestas, no solo el número de aciertos. Eso significa conocer las cuotas de mercado y medir los resultados durante un periodo largo.
El yield de una sola apuesta no sirve para esto: solo te da un dato aislado de la última. Para saber de verdad cómo vas, tienes que calcularlo sobre muchas apuestas y seguir su evolución.
Si quieres mejorarlo, la forma es apostar solo cuando las cuotas contienen un error medible, es decir, hacer valuebets y surebets en lugar de apostar por intuición.
La suerte es un factor que no podemos controlar ni medir. Por eso te recomiendo usar las mismas herramientas que las casas de apuestas: matemáticas y tecnología, para apostar con criterio.
Pero vayamos por pasos:
Si llevas un registro de tus apuestas, probablemente ya haces cálculos para saber si vas en positivo o no. Es lo mínimo para valorar un método a largo plazo.
El paso siguiente es calcular, antes de apostar, si una apuesta tiene valor y cuánto: es decir, si la cuota paga más de lo que justifica la probabilidad real del evento.
Las casas de apuestas construyen sus cuotas para quedarse con un margen a largo plazo, y para eso usan herramientas muy sofisticadas. Pero no todas actualizan las cuotas a la misma velocidad, sobre todo durante los partidos en directo.
¿Cómo competir con ellas en su propio terreno?
✅👉 Con herramientas capaces de detectar en pocos instantes las cuotas en directo que se desvían del resto del mercado.
Es el trabajo que hace BetOven, un software diseñado para automatizar la búsqueda y la colocación de surebets y valuebets. ¿Cuánto rinde? Depende sobre todo de tu capital, de cuántas casas conectas y de cómo configuras el software. Por eso BetOven te enseña el yield real de tus operaciones, periodo a periodo y casa a casa, para que lo juzgues con tus propios números.
Controla tus Yields en las Casas de Apuestas
BetOven simplifica el control de tus apuestas deportivas: registra cada operación y te permite seguir el yield al detalle, porque solo apuesta con criterio matemático, es decir, usa algoritmos para detectar surebets y valuebets.
💎 El software de BetOven está especializado en encontrar diferencias entre las cuotas que ofrecen distintas casas para un mismo evento, y así puede detectar las apuestas con una cuota sobrevalorada. En otras palabras, su trabajo consiste en detectar los errores que cometen las casas al formular algunas cuotas. Son errores que a veces duran pocos instantes: BetOven los detecta y coloca la apuesta de forma automática.
Si no quieres buscarlos a mano, BetOven lo hace por ti. Con la prueba gratuita ves cómo trabaja a partir de la configuración y las preferencias que eliges tú.
Yield de las apuestas: del cálculo a la automatización
Ahora que sabes cómo se calcula el yield y por qué hay que medirlo sobre muchas apuestas, puedes aplicarlo a las tuyas: apunta importes, cuotas y resultados y revisa el rendimiento cada cierto tiempo.
Si prefieres seguir haciendo tus apuestas a mano, adelante: el cálculo es el mismo. Si lo que te preocupa son las pérdidas, o quieres saber cómo mejorar el yield de tus próximas apuestas y qué estrategia aguanta en el tiempo, puedes conocer BetOven, un sistema que automatiza la búsqueda y la colocación de surebets y valuebets en tus propias cuentas.
Con BetOven el yield pasa a ser un dato que sigues apuesta a apuesta. El software reúne las herramientas y los datos para ejecutar tu estrategia; tu parte es elegir los filtros y revisar los saldos de vez en cuando. El riesgo principal de una surebet es que la cuota cambie entre una apuesta y otra: justo lo que reduce la velocidad de un software.
